Una patología dual: la ansiedad y el alcohol
La ansiedad y el alcohol se llama patología dual por la relación existente entre la ansiedad como trastorno psiquiátrico y el consumo de alcohol, lo cual muestra un carácter bidireccional, es decir: el trastorno de ansiedad provoca el consumo de alcohol y a su vez el consumo de alcohol provoca una mayor ansiedad, formándose así un círculo vicioso difícil de salir si no es de la mano de un profesional de la salud.Aunque cabe destacar que no necesariamente todas la personas que presentan trastornos de ansiedad sean alcohólicas, pero muchas de ellas buscan como vía de escape emocional el consumo de alcohol volviéndose dependientes de él.
Asimismo está comprobado que las personas con trastornos de ansiedad se vuelven alcohólicas en un 15 a 33%, cuya intensidad con respecto al volumen e intervalos de alcohol depende de la gravedad del trastorno de ansiedad, encontrándose en primer lugar la fobia social, luego el pánico y por último la agorafobia.Para lograr una curación efectiva y completa se deben tratar las dos enfermedades a la vez porque ambas son recíprocas y dependientes una de la otra.Esta relación puede deberse a una base genética similar.
Según estudios científicos se ha demostrado que las persona cuyos familiares han atravesado por trastornos de ansiedad y alcoholismo son más factibles de sufrir estos mismos trastornos que otras cuyos familiares no han atravesado por estas situaciones.Sería apropiado decir también que el consumo de alcohol de forma controlada reduce la ansiedad pero de forma descontrolada la aumenta.
El alcoholismo puede aparecer en personas con trastornos de ansiedad previo y también es usado por muchas como una forma de automedicarse contra la ansiedad, parafraseando a Hipócrates: “ la ingesta del vino con igual cantidad de vino libera la ansiedad y tensiones”Pero queda claro que las personas alcohólicas, tienen mayor probabilidad de convertirse en personas con trastornos de ansiedad que otras que no toman alcohol o lo hacen de forma mesurada.
